En un mundo que es cada vez más globalizado, la tendencia marca que todo es homogéneo, situación que provoca que como personas cada perdamos de a poco nuestra individualidad y que seamos vistos como uno más entre miles de personas que circulan por el mundo.

Por eso a diario, luchamos por no caer en esta uniformidad y buscamos añadir elementos que muestren nuestra autenticidad. Hay quienes lo hacen a través de la personalización de tenis o playeras, hasta quienes deciden hacerlo en su propia piel con tatuajes. Pero para los menos intrépidos, una opción de agregar un sello personal a tu día a día está en, por ejemplo, agendas y carpetas personalizadas.

Empresas de papelería como Lumen manejan desde haca años este servicio, pero en busca de un regalo original para mi padre en el día de su cumpleaños me encontré con Sellados Exclusivos, una fábrica de agendas y carpetas ubicadas en la Ciudad de México. Los productos son de la más alta calidad y son totalmente personalizados, permitiéndole al cliente explorar con distintos colores, diseños y materiales.

Cada persona necesita una agenda y/o carpeta diferente en función de sus necesidades y de lo que quiera apuntar, por tal motivo, al momento de personalizarla debes tener en cuenta preguntas como ¿qué tipo de agenda necesito?, ¿qué tamaño de agenda es la más funcional?, ¿cuánto estoy dispuesto a pagar? Y por último ¿qué quiero denotar con el diseño que elija?, es decir, quiero mostrarme como una persona creativa que rompe con los esquemas o mostrar elegancia y tradicionalismo a partir desde una idea y concepto personalizado.

La individualidad la construimos a diario encontrando en nosotros mismos parámetros únicos de realización, eso nos permite sentirnos diferentes al resto, encontrar recovecos donde nos sentimos individuos que son capaces de pensar y crear por si mismos. Una agenda o carpeta pueda ser la excusa perfecta para mostrar un poco de nuestra personalidad, además de que también puede ser un excelente regalo para todo tipo de ocasión, porque en esta sociedad de apuros constantes, todos necesitamos una agenda.